Munich: No fue terror, fue locura

Munich: No fue terror, fue locura

La policía alemana descartó hoy sábado la posibilidad de que se trate de un ataque terrorista, la balacera en la que murieron diez personas, conoció LOULTIMODIGITAL, a través de un comunicado oficial que circuló por las redes.

Un vocero en Munich, dijo que el joven de 18 años y de origen iraní que ayer mató a nueve personas en cercanías de un centro comercial de esta capital tenía una obsesión con los tiroteos masivos. De acuerdo a las primeras investigaciones, había recibido en los últimos tiempos tratamiento psiquiátrico y no estaba vinculado al terrorismo yihadista.

“Estaba obsesionado con los tiroteos destructivos”, dijo a la prensa el jefe de policía de Munich, Hubertus Andrä. De acuerdo a medios alemanes, el joven se llamaba Ali Sonboly. Las autoridades informaron que había recibido tratamiento psiquiátrico en los últimos tiempos. El asaltante padecía “una forma de depresión”, agregó el fiscal de Múnich, Thomas Steinkraus-Koch.

Los investigadores allanaron durante la noche la vivienda del joven y encontraron una cantidad significativa de libros sobre asesinatos masivos, incluido un libro titulado “Rampage in Head: Why Students Kill” (“Destrucción en mi cabeza: Por qué matan los estudiantes”), así como artículos periodísticos. No se encontró ninguna prueba que pudiera vincularlo con el ISIS y otros grupos yihadistas. “No hay absolutamente ningún vínculo”, ratificó Andrä.

Las autoridades creen que el ataque pudo haber sido inspirado por la matanza cometida en Noruega por Anders Behring Breivik, de la cualayer se cumplieron cinco años. “Esa relación está a mano”, confirmó Andrä, quien calificó el tiroteo como un “ataque clásico cometido por un desequilibrado”.

El joven abrió fuego contra la gente que circulaba frente a un local de comidas rápidas ubicado en un concurrido centro comercial de Munich. El ataque dejó nueve muertos, ocho de ellos menores de 20 años. El tirador se suicidó tras el hecho: su cuerpo fue hallado a un kilómetro del sitio de la matanza.

De acuerdo a la Policía, el joven -de padres iraníes- era nacido y criado en Alemania. Para el ataque, utilizó una pistola calibre 9 milímetros, con numeración limada. Todas las víctimas residían en Munich y sus alrededores. El joven, al parecer, planeaba una matanza en gran escala: las fuerzas de seguridad descubrieron que en su mochila llevaba 300 balas.

 

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