Militares no Respetan a Correa

Militares no Respetan a Correa

Una desavenencia entre un militar y el presidente de Ecuador, Rafael Correa, podría traer malas consecuencias para la democracia en ese país.

El mandatario, afirma que un capitán le faltó el respeto e ignoró una orden superior y para castigarlo sometió al oficial a un consejo de guerra que dejó mal parado a Correa.

En torno al incidente, la periodista SANDRA RAMÍREZ CARREÑO, corresponsal de la agencia EFE, publica un extenso trabajo sobre el caso, señalando que el Presidente Correa  Protagonizó un nuevo episodio en su enfrentamiento con las Fuerzas Armadas, que deja a la luz la fractura entre los dos poderes. Esta vez, porque un Consejo de Disciplina Militar no sancionó a un capitán de la Armada por presuntas ofensas en su contra.

El mandatario ecuatoriano logró esta semana que la jueza Vanessa Wolf admitiera un recurso de acción de protección (recurso de amparo). Así, la jueza ordenó que se integre un nuevo Consejo de Disciplina que respete las normas constitucionales que designan al mandatario como máxima autoridad de las Fuerzas Armadas y dejó sin efecto la resolución tomada. (Lea también: Los juegos electorales para que Correa pueda ser candidato otra vez)

La pelea comenzó después de que un Consejo Militar rechazó el 19 de agosto pasado una solicitud del Ministerio de Defensa para que sancionara al capitán Edwin Ortega, quien supuestamente le respondió un correo al mandatario de manera irrespetuosa, por considerar que el gobernante no es militar ni superior jerárquico suyo.

Según el diario ecuatoriano ‘El Universo’, el mensaje del mandatario fue enviado en mayo a varios militares con el objetivo de explicar el problema que generó “el descuento de 41 millones de dólares de las cuentas del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (Issfa) por el supuesto sobreprecio” en unos terrenos en Guayaquil, y justo tres meses después de destituir a la cúpula militar, que se negaba a la devolución.

El correo fue respondido por varios militares, entre ellos el capitán Ortega, quien –de acuerdo con el expediente tramitado por el Ministerio de Defensa– escribió al mandatario: “Le ruego, pare de desinstitucionalizarnos, pare de agredir a nuestros Comandantes, respete nuestras tradiciones. Y por favor… pare de mentirnos, que el país necesita la verdad y que se sancione tanta impunidad y corrupción…”.

Pero la pelea Correa no la llevó solo ante un juez. También la escaló a la sabatina (espacio de radio y televisión nacional) del sábado pasado, donde admitió una creciente “tensión” entre su gobierno y las Fuerzas Armadas, y donde calificó de “antipatria” al capitán Ortega, quien aseguró en entrevista con ‘El Comercio’ que había sido sujeto de un “escarnio social” y que le preocupa su integridad personal. La actitud del presidente ha sido criticada desde varios sectores y su decisión de llevar el caso ante un juez ha sido calificada como controversial.

“Es inexplicable que él haya tomado ese camino por varias razones. Primero,está rompiendo el debido proceso para un militar, que tiene que ser juzgado en sus etapas de faltas disciplinarias por la justicia militar. En este caso lo está sacando de ahí. Segundo, el recurso de amparo es para los ciudadanos frente a excesos del Estado o de las autoridades, pero no para una autoridad”, explica en diálogo con EL TIEMPO el analista ecuatoriano Simón Pachano.

“Hay una división entre el presidente Correa y las Fuerzas Armadas. Él es el que está tomando una serie de decisiones y está haciendo una serie de declaraciones que llevan a conflicto”, agregó Pachano.

De hecho, en la sabatina, Correa también hizo referencia a las reformas a la seguridad social de los militares que impulsa y que le pondrían techo a las pensiones de los uniformados. Y, con un tono que demarca la tensión entre ambas partes, llamó al “pueblo ecuatoriano” a “estar atentos (…) a respaldar la democracia, a respaldar a su gobierno, a respaldar la Constitución”, tras calificar la situación como “muy seria”.

 

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