Hambre Acaba con la Niñez en Venezuela

Hambre Acaba con la Niñez en Venezuela
En estos ranchos de lata se mueren los niños de hambre, mientras el gobierno gasta millones defendiendo a dos supuestos narcos, sobrinos del Presidente Maduro. (Foto tomada del Diario LA VERDAD)
En estos ranchos de lata se mueren los niños de hambre, mientras el gobierno gasta millones defendiendo a dos supuestos narcos, sobrinos del Presidente Maduro. (Foto tomada del Diario LA VERDAD)

El hambre es el principal enemigo de la infancia en Venezuela, la prensa de Maracaibo, segunda ciudad del país, centro de la industria petrolera, anunció el deceso de un menor, cuyo diagnóstico médico no deja dudas que su triste final se debió a la falta de alimentación.

Júnior González, de un año, murió a causa de una bronconeumonía bilateral, con desnutrición severa y deshidratación aguda, según indica el acta de defunción, que publica el diario independiente LA VERDAD. Para momento de su fallecimiento vivía con su madre Julia Rodríguez, de 38 años, y sus cuatro hermanos en un barrio, al occidente de la ciudad. “El médico me dijo que él era un niño sano, que lo mató el hambre”.

“Mi hijo tenía un año y murió de hambre porque no tenía nada que darle. Yo le pedía a la gente para los alimentos”. Agregó la mujer en tono desconsolado

Desde su nacimiento el pequeño presentó hipoxia cerebral, sin embargo la falta de una adecuada alimentación complicó su estado a los nueve meses de nacido. “Los médicos me dijeron que tenía que alimentarlo bien porque él no agarró la teta, no tenía fuerza para chupar”. Julia trabajó como empleada doméstica y con eso mantuvo sus hijos, pero “los cobres no me alcanzaban”.

La muerte del niño engrosa el número de decesos que hasta ahora se contabilizan de manera extraoficial en el Zulia. Él es número 11 que muere por desnutrición.  Maricela Rodríguez, tía del infante, le explicó a La Verdad lo difícil que es sobrevivir en su sector. “Aquí un kilo de leche vale cinco mil bolívares, uno no tiene para comprar eso, son muchos cobres”. A Júnior le daban de comer “lo que su madre podía”.

La mayoría de las veces comía jugo de guayaba, sin azúcar; arroz o plátano cocido, por eso pesaba dos kilos 600 gramos. “Casi siempre pasábamos el día sin comer. Por eso él nació desnutrido, porque mi hermana no se alimentaba bien cuando estaba embarazada. Lo que más hacemos es chicha de maíz con un poquito de azúcar para engañar el estómago”.

Maricela contó que los médicos del Hospital José María Vargas de La Concepción le explicaron que su sobrino tenía las defensas bajas por la falta de alimento, por eso la neumonía complicó su estado. “Él se quedó tranquilito porque tenía mucha gripe, la fiebre fue tan fuerte que ahí quedó”.

Reconoció que todos los niños de la familia Rodríguez presentan falta de peso. “Me siento muy mal por no poder ayudar a mi hermana. Si tuviera le daba, pero todos estamos igual. Por acá no viene nadie. Este barrio tiene dos años y a pesar de que lleva el nombre del alcalde de Jesús Enrique Lossada, nosotros no conocemos a Mario Urdaneta”.

¿Quién es ese? 

A Jesús Antúnez, vecino, se le repite la historia de miseria. “Mis hijos están faltos de peso porque apenas comemos dos veces al día”. El padre de cuatro hijos pinta casas, barre patios o “lo que sea” para conseguir la comida de sus hijos. En un rancho, de dos por dos donde vive también con su mujer, reconoce que se siente olvidado. Criticó que en su comunidad no llega “ningún beneficio del Gobierno. “Los CLAP llegan de mil en cien”.

¿Quién es ese? Se pregunta Jesús cuando habla del alcalde del municipio. “Ese señor nada más viene cuando necesita votos”. Vistiendo un suéter rojo alusivo al presidente Nicolás Maduro, el hombre reconoció: “Los pobres nos ponemos estos suéteres porque no tenemos que ponernos. Yo no creo en este proceso porque aquí estamos pasando hambre por culpa del Gobierno”.

 

 

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