EL Rostro de la Perversidad

EL Rostro de la Perversidad

el-rostro-del-malditoLos mojaban para “meterle corriente”, los golpeaban hasta sangrar y cuando ya no respondían a las torturas, el oficial al mando supuestamente ordenaba que les dieran un tiro en la nuca.

Así describió un testigo las aberraciones que cometieron con ellos los militares que perpetraron La Masacre de Barlovento, una matanza que hoy sacude a la sociedad venezolana y que se perpetró a solo 60 millas de Caracas, sede del poder central.

Es de tal magnitud lo ocurrido, que la fiscal general Ortega Díaz, uno de los escudos más eficientes del gobierno actual, no tuvo más alternativa que declarar como “aberrante” el múltiple crimen aparentemente organizado por miembros del ejército bolivariano. La funcionaria incluso se atrevió a informar que los autores de los asesinatos descuartizaron a sus víctimas.

Los medios se encargaron de hacer públicas las denuncias, pese al hermetismo del gobierno, a las fuerzas armadas no les quedó más remedio que reconocer el múltiple crimen y anunciar que los sospechosos estaban bajo custodia, entre estos el Teniente Coronel del Ejército, José Ángel Rojas Córdova, apodado “el monstruo de Barlovento”, supuesto verdugo de los jóvenes campesinos.

El rostro del sospechoso solo circula en las redes sociales, los medios aparentemente tienen temor de publicar la foto por temor a letales represalias por parte de la OLP, una organización creada por el gobierno, que se supone a liquidado a tiros más de doscientas personas en todo el país, bajo la premisa de alegadamente “liberar al pueblo del hampa que los acosa”.

La autoridades han anunciado tímidamente que procesaran a los supuestos criminales, pero los testigos de la masacre han desaparecido, aparentemente temerosos de ser las próximas víctimas “del ejercito libertador”. Las matanzas y la corrupción que permea las instituciones oficiales, ha desmoralizado completamente a la población venezolana, y más si se toma en cuenta que el ministro de Justicia y Paz, Nestor Reverol, es un fugitivo de la ley en Estados Unidos, donde lo buscan por narcotráfico.

La ficha oficial del supuesto criminal lo identifica como Teniente Coronel del Ejército, José Ángel Rojas Córdova, de 42 años de edad, oriundo del estado Sucre. Desde el 25 de agosto de 2015 se desempeña como comandante de la unidad táctica del 323 Batallón Caribes José Camacaro Rojas, con sede en el cuartel Antonio José de Sucre de Cumaná. El 29 de junio de 2013 a través de la resolución 1300 del Ministerio para la Defensa fue ascendido junto a 137 mayores al grado de Teniente Coronel.
Jenny Díaz, madre del adolescente Rafael González, uno de los sobrevivientes de los hechos de violencia en los que 12 personas perdieron la vida, manifestó que a su hijo se lo llevaron los efectivos castrenses el 16 de octubre. “Los funcionarios pasaron (a la casa) con las armas. Se lo llevaron descalzo. Desde que lo montaron en la patrulla le pegaron con la peineta. Fueron muchos días de tortura. Le metieron corriente hasta por sus partes íntimas”
Asimismo, sostuvo que Córdova era el efectivo con mayor rango y que por lo tanto ordenaba las torturas a su hijo. “El teniente pidió él mismo meterle la corriente. Mi hijo me cuenta que el oficial le decía: ‘Échemele un bañito’, acotó luego de revelar que a González lo encerraron en una celda junto a tres detenidos para mojarlos y soportar los efectos de una bomba lacrimógena.

 

 

Share this post