Colombiano Revelará Nombres de Corruptos en Venezuela

Colombiano Revelará Nombres de Corruptos en Venezuela

Un delincuente que podría destapar la olla podrida de la corrupción en Venezuela esta en manos de la policía en Colombia y aparentemente los detectives que lo procesas lo están exprimiendo para que diga los nombres de los dirigentes del gobierno de Maduro, vinculados a una estafa de casi 400 millones de dólares.

Las autoridades informaron a los medios que siete delincuentes pedidos por la justicia internacional por casos de narcotráfico, secuestro y lavado de activos en el exterior, y habían regresado al país para tratar de eludir a las autoridades, fueron capturados por Interpol Colombia en una de las más grandes redadas de los últimos años.
Los siete tenían orden de captura por circular roja de Interpol y eran considerados objetivo de alto valorEllos, dice el general Jorge Luis Vargas, director de la Dijín, siguieron un patrón de comportamiento criminal: Muchos delincuentes salen del país por tres o cuatro años a delinquir y regresan a refugiarse, porque se sienten seguros en su territorio”.

El 17 de mayo cayó Adriano Castellanos Pedraza, quien es requerido por Ecuador por lavado de activos. Está acusado de ser socio y fundador de las empresas Escastell y Prospermundo, registradas en Miami y Weston (EE. UU.) que fueron utilizadas como fachada para transferir cerca de 230 millones de dólares de un programa social en Venezuela (entre los años 2008 y 2010), el cual involucró al menos a 60 empresas de ese país y 40 empresas ecuatorianas a través de supuestas exportaciones. El dinero era enviado a los pocos días a Florida, en una clara operación de blanqueo de capitales.

El socio de Castellanos, Pablo Emilio Silva, venezolano, se encargaba de transferir el dinero a Ecuador, luego de realizar ventas ficticias en Venezuela de un programa de viviendas de interés social.

La red utilizaba los sistemas de cooperación de los países miembros del Alba (Alianza Bolivariana para los Pueblos de América) para mover los capitales.

Castellanos tenía circular roja desde el año pasado y vivía en Bogotá, con el perfil de un hombre de clase media que se daba lujos pero sin ser excéntrico. Su captura se logró gracias al intercambio de información con la Policía ecuatoriana, que ubicó a una persona de confianza de Castellanos en el vecino país, y así se tuvo el indicio de que podría encontrarse en Colombia. Hay expectativa porque Castellanos podría prender un ventilador que salpicaría a altos funcionarios venezolanos por corrupción.

Share this post