Peligrosa Unión: Política, Corrupción e Impunidad

Peligrosa Unión: Política, Corrupción e Impunidad

Cada día se hace más evidente el rechazo de los dominicanos a la corrupción que permea la política en el país y más ahora que se ha hecho público un régimen de sobornos establecido por agentes extranjeros, para viciar la administración pública a fin de lucrar a costa del erario nacional.

La unión entre sobornadores y sobornados le cuesta a la nación Dominicana millones de dólares. Cada vez que los sobornados firman las contrataciones para favorecer a sus cómplices extranjeros, el cohecho los hace más ricos, pero lamentablemente estas acciones corruptas deterioran considerablemente la calidad de vida de los dominicanos.

Entre las voces que se han levantado para denunciar la triste situación que atraviesa la república, figura el exdiputado Manuel Jiménez, quien nos envió un artículo de interés internacional para hacer público su rechazo a la corrupción y la impunidad que actualmente reina en el país.

 

¿INADMISIBLE?

 

En la justicia dominicana se ha instalado una estructura que tiene como finalidad principal obstruir los procesos que se levantan contra el sistema de corrupción imperante.

Esa realidad inocultable, es la que explica la inadmisibilidad del recurso de apelación interpuesto contra el acuerdo de homologación entre Odebrecht y la PGR.

Fíjense que ninguna instancia se pronunció sobre nuestras demandas hasta que arreglaron todo y lo ajustaron al interés y mandato del Procurador, quien a su vez, actúa por interés y mandato directo del Presidente de la República.

De esa forma, se puede afirmar, no habrá castigo para los corruptos, si no más bien, componenda, distracción y más impunidad.

Si observamos el desempeño de la justicia en los casos de corrupción ventilados en la presente gestión, podremos ver que los resultados sólo favorecen a los corruptos. Los expedientes contra la corrupción, o son  declarados inadmisibles, o son engavetados, o simplemente el juez los absuelve.

Hemos sostenido que el gobiernos  hizo colapsar el sistema judicial y que sencillamente lo secuestró. Hemos decidido demostrarlo llevando los casos hasta los tribunales, emplazándolos a actuar justicieramente, pero solo hemos recibido las irrefutables evidencias del colapso.

El historial de las decisiones de los tribunales, en los casos de corrupción, es aterrador.

Ante esta nueva evidencia de la confabulación judicial para bloquear la lucha contra la corrupción y la impunidad, nuestra decisión es no rendirnos, seguir actuando con firmeza y determinación, siempre en función de nuestros derechos constitucionales.

En ese sentido, anunciamos que en los próximos días estaremos depositando un recurso de casación contra la insostenible decisión en derecho y justicia.

No desmayaremos hasta tanto se cumpla con lo que establecen la Ley y la Constitución.

 

Manuel Jiménez.

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