Lo Ultimo de la Ciencia, Trasplantarán una Cabeza

Lo Ultimo de la Ciencia, Trasplantarán una Cabeza

Lo que parecía ser un elemento de ciencia ficción, muy pronto será una realidad: el trasplante de cabeza.
Un científico italiano asegura que para el próximo año lo intentará y afirma que está seguro de tener éxito en esta nueva aventura de la ciencia, que elevaría aún más los parámetros biológicos del ser humano.

Los diarios de casi todo el mundo se hicieron eco del primer informe publicado en Roma, en el cual se menciona al doctor Sergio Canavero, como el próximo genio de la medicina capaz de trasplantar el órgano motor de todo el cuerpo, el cerebro, Para ser más exacto: la cabeza,

Entre los medios que difundieron la noticia figura el periódico colombiano EL TIEMPO, que se edita en Bogotá, en cuya página de ciencia se incluye un reportaje escrito por el periodista Carlos Francisco Fernández, quien relata con lujo de detalles los pasos que dará el científico italiano para cambiarle la cabeza a un ser humano.
Veamos.
En 1933, Yurii Voronoy le trasplantó el riñón de un hombre de 60 años, en muerte cerebral, a una joven de 26. Marcó así el punto de partida que hoy permite decir con certeza que son pocas las partes del cuerpo que no pueden ser reemplazadas por órganos o tejidos provenientes de otro organismo. Pero hay algo que todavía suena a ciencia ficción: un trasplante de cabeza.

Hoy, en efecto, trasplantar un riñón es un procedimiento habitual y, aunque con menos frecuencia, hígado, corazón, pulmón, piel, intestino y tejidos como huesos, córneas y hasta pelo reemplazan a sus homólogos en cuerpos necesitados. También se han “pegado” una mano y otras extremidades cercenadas.
Sin embargo, pensar que se puede trasplantar una cabeza a otro cuerpo o, mejor, trasplantar un cuerpo sano a una cabeza, como lo intentará en los próximos meses el neurocirujano italiano Sergio Canavero, es una intervención ligada a la historia de Frankenstein.

En teoría, en diciembre de este año Canavero podría llevar a la práctica el primer trasplante de cabeza en humanos. Inicialmente había escogido a un voluntario ruso de 30 años que padece una atrofia muscular espinal progresiva, una grave enfermedad genética que lo ha dejado sin movimiento, pero con todas sus funciones mentales intactas.

De acuerdo con un artículo publicado en la revista ‘Surgical Neurological International’, Canavero dice disponer de la tecnología para reconectar todas las estructuras que unen una cabeza con un cuerpo, al punto que en el citado artículo el italiano proporciona un esquema para “el primer intercambio encefálico total en el hombre”, además de describir el componente más difícil de esta intervención: la conexión de la médula espinal.

El especialista no parte de cero. Su investigación está basada en los resultados de Robert White, neurocirujano estadounidense que en 1970 logró trasplantar, con relativo éxito, la cabeza de un mono en el cuerpo de otro. Y si bien el animal murió a los pocos días, fue capaz de oler, oír y, al parecer, ver el mundo a su alrededor y mostrar agresividad, conclusiones que siguen siendo fuente de debate.

En el mismo sentido, podría hablarse de los intentos hechos por Vladimir Demijov, que en 1954 intercambió quirúrgicamente las cabezas de dos perros, y los aportes de Xiaoping Ren, investigador chino que consiguió que sobrevivieran algunos ratones a los que les había trasplantado la cabeza.
Brasileña ‘va por el oro’ tras recibir corazón de medallista olímpico
Integran células humanas en embriones de cerdos para crear órganos
Una idea muy criticada
Se sabe que los estudios de Xiaoping Ren han contado con la participación de Canavero. Ambos describieron en ‘Neuroscience and Therapeutics’, a propósito de la primera reconexión de la espina dorsal en ratas, que el etilenglicol, material que inyectado en las médulas espinales seccionadas, permitió “restaurar la integridad de las fibras nerviosas cortadas y cerrar las membranas de las neuronas dañadas”.

Estos avances tienen, por supuesto, detractores. Jerry Silver, de la Universidad de Ohio, califica los resultados de “completamente irreales”. Argumenta que, además, los investigadores no demostraron que las fibras nerviosas hubieran vuelto a crecer.

A Canavero esto parece no desanimarlo. Por el contrario, ha continuado con sus ensayos y el año pasado anunció que había realizado con éxito un trasplante de cabeza en un mono que sobrevivió 20 horas, antes de ser sacrificado por “razones éticas”.

Precisamente, la discusión ética es el obstáculo más elevado que se le atraviesa a su proyecto. Arthur Kaplan, director de ética médica en la Universidad de Nueva York, por ejemplo, dice que no debe hacerse y que no está claro si el cerebro comprenderá las nuevas señales, percepciones y la información proveniente de un cuerpo diferente. “Creo que el resultado más probable es la locura o la discapacidad mental severa del paciente”, dice Kaplan.

En la misma línea, pero con críticas más técnicas, hace algunos meses Carlos Ruiz Ocaña, presidente de la Sociedad Española de Neurocirugía, manifestó que es imposible que la ciencia pueda trasplantar una cabeza humana en esos términos y que, aunque se lograran soldar los huesos, no se podría conseguir después que el cuerpo se moviera. “Lo difícil es unir el cerebro con la médula espinal”, insiste.

Canavero anunció que los trasplantes de cabeza serán un hecho en muy breve tiempo. De hecho, él mismo informó que ya está en marcha un procedimiento de este tipo en China. Sería con un paciente de allí y su amigo, el cirujano Xiaoping Ren, estaría a cargo del grupo médico. Aunque todavía no se conocen más detalles de este hecho, lo cierto es que todo el mundo hablará del tema.

Share this post