¡De acuerdo Temo, pero hagámoslo…!

El presidente interino del PLD, Temístocles Montas se ha pronunciado a favor de que el partido debe abocarse, lo más pronto posible, a una “reforma profunda” y agilizar los trabajos del Noveno Congreso Ordinario para renovar todo el estamento de dirección y del secretariado. Ese espíritu de evaluación y renovación de todo el organigrama orgánico del partido debe ser el orden del día de una agenda partidaria que no resiste más posposiciones, so pena de que las críticas, los dimes y diretes y los juicios públicos sobre errores -post derrota- se salgan de los cauces institucionales y las necesaria reformas internas nos tome más tiempo de lo debido; o peor, que nos arrope el desgano, las ganas de enrostrar para adjudicar responsabilidades individuales -sin ver o analizar el conjunto- o, la incitación foránea.

Hagámoslo ahora -el próximo Congreso- pues son muchas las quejas y desahogos; y así ahorraríamos tiempo y ganaríamos un partido renovado, actualizado, dinamizado y listo para hacer una oposición democrática, madura y racional -como hemos exhibido desde nuestra fundación (1973)- con nuevas autoridades partidarias y una agenda-país conducida por los nuevos liderazgos sumado al liderazgo de la experiencia partidaria probada en procesos internos y con conocimiento y experiencia de Estado y gobierno.

Una reflexión y a la vez queja-desahogo -entre otras tantas que he oído-, nos la ofrece la compañera y dirigente aguerrida Lila Alburquerque, a través de un audio-testimonio, quizás una de la radiografía que mejor expresa la experiencia vivida, el amor y entrega a un partido, a pesar de los pesares (búsquenlo y escúchenlo). En esa misma línea, hay más experiencias y testimonios de compañeros y compañeras que nos pueden ayudar, sobre manera, en esta hora crucial e interesante de nuestro partido.

Eso sí, la actual jerarquía debe dejar que el proceso fluya sin impostura ni avasallamiento de ninguna índole que, sin duda alguna, nos sumiría en una crisis desgarradora. Debemos evitar, a toda costa, ese catastrófico escenario que no estará exento de influencias externas interesadas en desenfocarnos y descarrilarnos….

Respecto a la ínfima minoría que se fue, solo debe aceptarse, si lo quisieran, a aquellos excompañeros (dirigentes de las bases o medios) que sean capaces de aceptar el error-equivocación; pero, jamás a aquellos que, con consciencia, saña y premeditación, hicieron oposición al partido y gobierno; y encima, pactaron y franquearon a nuestros adversarios con la aviesa intención-estrategia de desalojar al partido del poder y contribuir a esa deshonrosa “causa”. A esos, hay que asumirlos y combatirlos como lo que son: traidores, enemigos y adversarios irreconciliables.

Entonces, la orden del día está clara: organizar y realizar el Noveno Congreso Ordinario, renovarnos y a conquistar de nuevo los corazones de las y los dominicanos porque tenemos, en nuestro haber, la mejor obra de gobierno -la que acaba de realizar el presidente Danilo Medina– y el partido que le ha cambiado, para bien, el rostro al país y a la gente….

Los que acaban de llegar -el PRM-, ojalá que lo hagan bien; pero, honestamente, por lo que vimos en la campaña -tantos candidatos con vínculos con la delincuencia organizada (y que la prensa, curiosamente, escasa importancia le dio)- y su historia cada vez que administran la cosa pública, es casi seguro que volverán a sus viejas andanzas de quiebra, incertidumbre y desastre.

Adelante, y encaremos ahora la urgente tarea de renovar, readecuar y relanzar el partido a los nuevos tiempos abriendo, de par en par, nuestras puertas a la nueva generación de jóvenes líderes -en aras de eso, pronto daré un paso hacia tras; aunque quedándome en mi partido- que, junto a la experiencia partidaria, habrá de afrontar, con éxitos y aciertos, los nuevos desafíos y la reconquista del poder que es la razón de ser de todo partido democrático para hacer avanzar una agenda-País.

¡Enhorabuena y adelante…!

Francisco S. Cruz

El autor es político y ensayista

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